Portada > Uncategorized > Reino Unido pone en riesgo la salud de las mujeres y niñas más vulnerables del mundo

Tras la desaparición hace unos meses del Ministerio de Desarrollo Internacional, que se ha diluido en el Ministerio de Relaciones Exteriores británico, el Reino Unido ha puesto en marcha un enorme recorte de su Ayuda Oficial al Desarrollo. De aplicarse este recorte, Gran Bretaña dejaría de cumplir su compromiso de dedicar a dicha ayuda el 0,7% de la renta nacional.

El gobierno de Boris Johnson suprimiría, con esta decisión, el 85% de la financiación dirigida al programa de acceso a la anticoncepción de la agencia de Naciones Unidas dedicada a la salud sexual y reproductiva, UNFPA, y el 80% de la financiación dirigida a la lucha contra el VIH-SIDA de ONUSIDA. Hay que recordar que UNFPA es el proveedor más importante de anticonceptivos para instituciones y organizaciones de salud en países de bajos ingresos. UNPFA advierte en un comunicado que los fondos suprimidos contribuirían a prevenir 250.000 muertes maternas e infantiles, 14,6 millones de embarazos no planificados y 4,3 millones de abortos inseguros .

La Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF), la organización no gubernamental especializada en salud sexual y reproductiva más grande del mundo,  es otra de las entidades internacionales más afectadas por estos recortes, que ya han llevado a la organización a cerrar instalaciones sanitarias en 11 países de Asia y África que atienden a mujeres y niñas en situación de vulnerabilidad, sobre todo en zonas rurales y en contextos de crisis humanitarias.

IPPF advierte de que el recorte de 186 millones de dólares al programa de suministros de UNFPA puede suponer:

  • 2,4 millones más de embarazos no planeados
  • 685.000 abortos más en condiciones de riesgo para la salud
  • 7.447 muertes maternas más, todo ello antes de que acabe el año 2021 y teniendo en cuenta sólo los servicios que presta IPFF

El Director General de IPPF, Álvaro Bermejo, denuncia que:

El gobierno no solo está desmantelando clínicas y equipos de atención médica bien establecidos, sino que también está despojando a los demás de valiosos recursos sin previo aviso. Pronto, los equipos de atención médica se quedarán sin nada que dar a las mujeres y niñas que vienen a clínicas de anticoncepción, lo que inevitablemente conduce a millones de embarazos no deseados, miles de abortos inseguros y miles de muertes maternas.

Leer aquí la declaración y los datos de IPPF (en inglés)

Parlamentarias/os de toda Europa han apoyado un llamamiento emitido por el Intergrupo Parlamentario sobre Población, Desarrollo y Salud Reproductiva del Reino Unido, y acogido y difundido por el Foro Parlamentario Europeo por los Derechos Sexuales y Reproductivos. En dicho llamamiento se pide al gobierno del Reino Unido que dé marcha atrás a la decisión tomada y que siga apoyando los esfuerzos para que todas las mujeres y niñas del mundo tengan acceso a la atención de su salud sexual y reproductiva precisamente en un momento en que lo necesitan especialmente, cuando la pandemia ha hecho aumentar la desigualdad de género y la violencia contra las mujeres y los servicios de salud se han visto desbordados.

HAZ CLIC AQUÍ PARA LEER EL LLAMAMIENTO (EN INGLÉS)

Imagen: IPPF/Tommy Trenchard